Testimonio: «UNA FAMILIA, UN PACTO»

Pensando en la propuesta que me hicieron hace poco en » De Cero»  sobre la posibilidad de escribir sobre mi experiencia de custodia compartida, lo primero que pensé es que seguramente haya tantos acuerdos como personas o tantos como familias.

De todas maneras también confío en que mi experiencia pueda servir para alguna pareja, aunque no sean situaciones exactamente iguales.

Creo que ningún pacto por bien que lo hagamos puede regular la vida diaria con detalle y adaptarse con pulcritud a toda circunstancia. Eso sí, creo que nos puede abrir un camino de protección ante los desmanes (si los hay),  y es una base principal desde la que operar con flexibilidad y buena fe en la vida real y en el día a día familiar , personal y de acuerdos puntuales con mi ex pareja y mis hijas.

Es decir que creo que la legislación vigente nos ofrece un marco adecuado, que no limita la adaptación a cada una de nuestras circunstancias que podamos hacer a través de acuerdos puntuales con nuestras ex parejas.

Naturalmente siempre que sea posible.

Como ya habréis adivinado parto de la base de un pacto de relaciones de mutuo acuerdo como el mío y con la buena fe por delante.

Antes de continuar me presento y presento mi circunstancia que es de lo que se trata.

Me llamo Daniel y mi mujer María. Llevábamos muchos años de convivencia y fruto de nuestra relación tenemos dos hijas jóvenes, en edad todavía de estudiar. Ya mayores pero todavía no independientes. Después de unos años de mala relación de pareja decidimos acabar con nuestra relación y divorciarnos.

man-1394395_1280

No os tengo que decir que el proceso y la decisión fueron duros de admitir y llevar a cabo. Seguro que reconoceréis o evocareis cada uno vuestro proceso personal en cuanto a sentimientos mezclados.

Sentí que mi vida estaba dando un giro brusco y que me asomaba a un camino desconocido e impensable hacia unos años. Me sentí fracasado en un proyecto personal en cuanto a la pareja. Me sentía culpable porque pensaba que eso dañaría a mis hijas…..en fin….seguro que aquí vosotras y vosotros escribiríais líneas que yo suscribo seguro.

Lo más duro fue decírselo a mis hijas y comunicarles los cambios que se avecinaban (luego os detallo algunos). Para ellas la familia tal y como ellas la conocían se había roto.

Cuando mi ex mujer y yo negociamos el pacto de relaciones familiares tuvimos clara una prioridad: el cuidado y bienestar de nuestras hijas en este momento de nuestras vidas y las suyas. Quiero subrayar lo de en este momento. Ahora este es el pacto que nos interesa. Optamos por la posibilidad de la custodia compartida por dos motivos: ni ella ni yo queríamos renunciar a verlas el máximo tiempo posible, y para ellas suponía menos molestias.

Hemos fijado el domicilio familiar donde viven ellas y nosotros entramos y salimos una semana cada uno. En verano lo hacemos cada quince días y también hemos distribuido vacaciones de Navidad, cumpleaños y alguna fecha más. Compartimos gastos de la vivienda común.

De momento funciona el asunto. Las hijas, dentro del proceso de adaptación lo llevan bien y nosotros también.

Ambos hemos contado con el apoyo de nuestras familias de origen en todo el proceso y esto también ha sido muy importante.

Por último agradecer al equipo de «De Cero » la posibilidad que me brinda de compartir con vosotros y vosotras esta experiencia. Espero que sirva.

También os digo que tenemos que ponernos de acuerdo en temas cotidianos de compras, limpieza, gastos extra, excepciones a los turnos de estar con ellas.

Es decir que aunque ya no convivimos como pareja tenemos todavía cosas en común sobre las que acordar y conversar.

"Somos una familia donde la pareja se ha divorciado"

Para resumir lo que siento y pienso creo que en mi caso ha sido determinante para hacer este pacto, el amor que siento por mis hijas y la voluntad de llegar a acuerdos beneficiosos para ellas.

FDO. DANIEL

De Cero:

Conocimos a Daniel y le pedimos que nos contara su experiencia, ya que aunque cada vez hay más casos, todavía la modalidad de organización familiar post divorcio, donde son los hijos los que se quedan viviendo en la casa familiar y los padres los que rotan, no es común.

Como ha dicho él mismo, poder sobrellevar este tipo de acuerdos implica mucha comunicación, buena fe y grandes dotes de paciencia y generosidad.

Muchos psicólogos abogan por esta fórmula como la mejor opción para los hijos. Pero,  ¿qué pasa con los padres?

Lo primero: el tema económico. Con esta opción la ex-pareja tiene que tener tres casas, la común y una para cada uno donde puedan vivir los periodos que no estén con sus hijos.

En segundo punto hablaremos de la organización. Como muy bien decía Daniel, hay que ponerse de acuerdo sobre la limpieza, la compra, los recibos…Los conflictos y reproches pueden ser muchos: pones demasiado la calefacción, tú comes mucho más que yo, limpio más que tú, no quiero que vuelvas a invitar a nadie a casa….

Si esto es causa de conflicto durante el matrimonio, tras un divorcio donde los dos ya han decidido que no quieren convivir juntos, puede ser un infierno.

Aquí nos entra entonces la duda de apoyar a los que dicen que es la mejor opción para los hijos, ya que si tras el divorcio, siguen viendo a los padres pelear constantemente, dudamos que el beneficio sea real.

Tercer y último punto: Cuando uno de los dos rehace su vida. Es muy complicado volver a tener pareja viviendo en esta situación.

Sabemos que esta modalidad es la más utilizada en Francia, y funciona bien, pero no todos ni todas somos capaces de poder llevarla a cabo positivamente.

Así que si tu relación con tu ex pareja es muy cordial, la comunicación intensa, tenéis buena economía, sois capaces de poneros de acuerdo en cosas cotidianas y no tienes intención de conocer a una tercera persona, está puede ser una buena solución para que tus hijos cambien de vida lo menos posible tras vuestra ruptura.

Si no es así, te aconsejamos que por el bien de toda la familia, no te plantees este tipo de acuerdos.

Muchas gracias Daniel por contarnos tu historia y enhorabuena, eres un ejemplo de saber estar, dedicación, y buenas formas. Tus hijas pueden estar muy orgullosas de la “familia con padres divorciados” que tienen.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail
Responder

DE CERO

Pº Calanda, nº 9 1ºE
655 98 20 22
669 38 06 88
info@de-cero.com

¡Tu sonrisa es nuestra prioridad!

En DE CERO, ese es nuestro objetivo, que vuelvas a amar la vida, a levantarte por la mañana con optimismo.
Vamos a ayudarte a conseguirlo.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies